viernes, 3 de junio de 2016

El presente ya fue



“Odio apasionadamente la idea de estar con los tiempos. Creo que un artista siempre debe estar fuera de sintonía con su tiempo”. 

Orson Welles

martes, 3 de mayo de 2016

Sabiduría canina


       "Cuanto más conozco a la gente más quiero a mi perro."

Diógenes de Sinope

domingo, 1 de mayo de 2016

Escritura

Por Salvador Elizondo 

       Escribo. Escribo que escribo. Mentalmente me veo escribir que escribo y también puedo verme ver que escribo. Me recuerdo escribiendo ya y también viéndome que escribía. Y me veo recordando que me veo escribir y me recuerdo viéndome recordar que escribía y escribo viéndome escribir que recuerdo haberme visto escribir que me veía escribir que recordaba haberme visto escribir que escribía y que escribía que escribo que escribía. También puedo imaginarme escribiendo que ya había escrito que me imaginaría escribiendo que había escrito que me imaginaba escribiendo que me veo escribir que escribo.

domingo, 3 de abril de 2016

La televisión

 

       La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural. 

Federico Fellini

viernes, 1 de abril de 2016

Borges & Shakespeare

Por Marcelo Damiani

       Cuenta la leyenda (a través de Jan Kott, el gran crítico teatral polaco) que cuando se llevó a cabo el segundo congreso shakesperiano, en la mismísima ciudad de Washington, la conferencia más esperada era la de Borges: “The Riddle of Shakespeare”. ¿Cuál sería el enigma o misterio que vendría a desentrañar el erudito poeta sudamericano? Sin duda ese secreto había generado muchas de las expectativas del evento. 

         El resto de la nota acá.

jueves, 3 de marzo de 2016

Fuentes de (lo) Real: Orígenes de la identidad narrativa

Por Marcelo Damiani
& Pablo Orlando


I

       Borges siempre tuvo una relación problemática con “Hombre de la esquina rosada”. Al principio, cuando lo estaba escribiendo, no sólo tenía que ver con su calidad de poeta que se atrevía con una narrativa violenta –hecho que le hizo esconder su autoría tras un seudónimo para no ser descubierto por su madre–, sino que también con el tiempo su propia estética se fue alejando de ese criollismo exacerbado esgrimido en el cuento; por último, nunca le fue fácil digerir la fama que adquirieron esas páginas, opacando a sus grandes obras maestras. Quizá con Hombre de la esquina rosada (1961) de René Mugica pasa algo parecido. Muy pocos espectadores pudieron despegarse de su ambientación criollista, y casi nadie reparó en sus méritos metafísicos, una auténtica interpretación de todo el universo borgeano en clave cinematográfica.
       “Hombre de la esquina rosada”, a través de una primera persona anónima, cuenta el enfrentamiento entre los guapos Rosendo Juárez y Francisco Real, y las imprevistas consecuencias de ese acontecimiento fallido. La adaptación a la pantalla conservará el ambiente de compadritos, con la consiguiente ética del coraje y la estructura policial del relato. Sin embargo, el film va a girar sobre esa suerte de vacío o punto ciego a partir del cual se construía el texto original: ¿Por qué Rosendo Juárez se niega a pelear con Francisco Real?
        La película desliza las características policiales del cuento hacia el terreno fantástico con un doble movimiento. Primero, paradójicamente, acentuando las coordenadas costumbristas, situando la acción el 25 de Mayo de 1910 y ambientándola en medio de los festejos carnavalescos; y segundo, al proponer a Francisco Real como una adaptación o doble de Nicolás Fuentes, personaje fantasma por excelencia. Borges, en “Historia de Rosendo Juárez” (cuento posterior al film y en franco diálogo con él), argumentará que la negativa a pelear se debe a un reconocimiento o identificación, como si las pasiones comunes constituyesen e indiferenciaran a los contendientes, como si ambos fueran el prototipo o el ideal del cuchillero. Es así que se podría hablar de una posible reescritura de “William Wilson” de Edgar Allan Poe.
       El coqueteo con lo fantástico en la película de Mugica no sólo puede ser vista como una alusión a la totalidad del mundo borgeano, sino también como una marca intertextual que comporta una contaminación irreductible de todos los textos. De ahí la construcción y deconstrucción constante del nombre propio (Real) y de la identidad (de Fuentes devenida Real). Esto es muy evidente si repasamos la identificación de Real con Fuentes tal como se va construyendo en el transcurso narrativo de la película.
       En un primer momento sabemos que Don Carmelo es un anciano ciego que pide el indulto de Fuentes a un caudillo político. El día de la liberación, Centenario de la Revolución de Mayo, se destacan el cuerpo de un muerto y Francisco Real. El hecho de que a la salida de la prisión el guapo y Don Carmelo no se reconozcan no sólo es un indicio de lo que se revelará más tarde –Real no es Fuentes–, sino que también marca la imposibilidad de ver la diferencia entre uno y otro –tal como sucederá después.
       El primer lugar en el recorrido de Real es la que fuera la pensión de La Lujanera. Cuando la casera le pregunta si ha estado antes ahí, él responde que sí y no. Luego, su mirada recorre la habitación en un plano subjetivo, en el que el lugar del sujeto que observa permanece desplazado, vacío, listo para ser ocupado por cualquier observador. El mismo recurso, con su consiguiente efecto de reminiscencia, es utilizado en la visita que Real hace a la casa paterna de Fuentes. Con ciertas reservas, aún es fácil confundir a un guapo con otro. Recién en la escena siguiente sobrevendrá el desdoblamiento, y paradójicamente, comenzará a operarse una verdadera fusión metafísica.
       Por boca de su primo nos enteramos que Fuentes ha muerto en prisión, recordamos el cadáver visto al principio y comprendemos que el guapo al que acompañamos en el devenir del relato es otro. Mugica termina de marcar la diferencia y la relación fantasmal entre los dos guapos de la siguiente forma. Hace caminar a Real delante de una ventana cuyo vidrio duplica su imagen, como si el otro lo estuviera guiando para que avance en la dirección correcta. Después hace que se cruce con Don Carmelo y que éste lo palpe como si lo reconociera; por último, produce un azaroso encuentro con Ramón Santoro, otro de los enemigos de Fuentes: Real lo enfrenta y lo mata, y desde ese momento ya no puede evitar sentirse predestinado. Un haz de luz que se refleja en la hoja de su cuchillo y que ilumina su rostro parece confirmar tal sensación. Sin más, el guapo emprende el viaje al Sur –punto cardinal clave en la poética borgeana– y cuando irrumpe en el baile ya es el Otro. La Lujanera lo ratifica, luego de mirarlo a los ojos: “Es él”, asegura –aunque nunca lo ha visto antes–; y las palabras del propio Real ya no dejan lugar a dudas: “Yo soy Nicolás Fuentes”.


II

       El tema del doble pone en juego otro de los tópicos recurrentes en Borges, y abre una nueva relación textual: Las claves filosóficas de Schopenhauer. El pensador alemán sostenía que el mundo es una representación de una realidad subyacente a la que daba el nombre de Voluntad. El nacimiento y muerte de todo lo que existe, para él, no era otra cosa que la manifestación de esta entidad. La Voluntad es una unidad que juega a multiplicarse y a enfrentar a las formas resultantes. En el film, Fuentes y Real son la actualización de esta unidad.
       En “El encuentro” (cuento incluido en El informe de Brodie) Borges narra la historia de dos amigos que por empuñar los cuchillos de dos enemigos terminan luchando hasta darse muerte. Este procedimiento, como el de la película, pone en escena el juego de la individuación y del necesario enfrentamiento para conseguir un retorno mítico a la unidad perdida. Sólo ella es real, mientras que los individuos son imaginarios. Este es el origen de la cobardía de Rosendo Juárez, como el mismo personaje la expone en el cuento anteriormente citado. Si él se niega a pelear, no es porque quizá quiere salir del círculo político del compadrito, o sólo porque intuye que su oponente es invencible o inmortal (y acá resuena el eco de Macbeth de William Shakespeare), sino porque comprende la identidad de los opuestos, el borramiento de las diferencias, y por lo tanto, la falsedad del enfrentamiento. Se sabe títere de una fuerza superior, víctima de una farsa. Su decisión de negarse al combate es, en términos de Schopenhauer, negar la voluntad de existir. Cualquier otro continuaría con el juego. Es así que el Oriental tomará su lugar y dará muerte a Francisco Real. Tampoco es casual que el film resuelva este enfrentamiento en sombras, insinuando su carácter irreal, como si se tratara de una alusión a la caverna platónica. Sólo somos sombras pasajeras, fantasmas imaginarios con delirios de grandeza, como las imágenes que vemos o creemos ver todo el tiempo, y nadie es ni puede ser nunca real, especialmente Francisco Real.


III

       Ahora bien, la identificación de Real con Fuentes se da a través de la palabra. La voluntad deseante de Real no es más que el relato de los deseos de Fuentes. Fuentes es la fuente de Real. Y no parece haber nada que preexista a la palabra que constituye la identidad de Franciso Real. De esta forma se pone en evidencia que toda identidad es un relato, y la memoria una simple biografía, el género literario mediante el cual nos narramos nuestra historia vital. Así, siguiendo a Derrida, se puede decir que todo sujeto hablante se descubre en una irreductible secundariedad, debido a que debe extraer del campo cultural e histórico las palabras y la sintaxis de su propio relato, ya sea oral o escrito. El lugar originario, entonces, está escamoteado. No hay fuente real, dado que la palabra ya es una representación del sujeto, porque se ha generalizado el juego de la adaptación. No habría nada más allá de este juego de espejos donde no se puede diferenciar la copia del original. No somos más que el reflejo evanescente de otros reflejos que llamamos palabras, relatos, identidad.
       Hay un momento en el que encontramos esta aporía en el film. Es cuando Real acaba de matar a Santoro. La identificación con Fuentes se ha terminado de concretar al haber empuñado el cuchillo que lo posicionaba en el lugar del enemigo. Es el accionar de Real el que genera su intangible ser. Sin embargo, la luz que refleja la hoja del puñal y que ilumina su rostro parece indicar la imposibilidad de escapar a la mistificación. La metáfora es clara, literal, se podría decir que (casi) no es metáfora. La luz, tradicionalmente, es un elemento divino, y el cuchillo, en este caso, el transmisor de esa luz. Por lo tanto, el cuchillo ha venido a ocupar el lugar de la divinidad. Todo se indiferencia en el reflejo, en el puñal que refleja al cuchillero, en el cuchillero que refleja al puñal, en la luz que refleja la mítica unidad final.


IV

       Es precisamente el dispositivo del espejo al que recurre Jesús Martín Barbero cuando estudiar la importancia del rol del cine mejicano en la construcción de la identidad nacional. Su postura se basa en la interpelación que realiza dicho cine, al devolverles a los espectadores sus propias imágenes, voces y lugares. Una opción simple sería traducir ese esquema a nuestro análisis y atender a los múltiples tópicos costumbristas que presenta el cuento de Borges y la película de Mugica. Pero hacer esto sería esencializar determinada simbología, y con ello cristalizar la identidad, en lugar de priorizar el infinito proceso de su constitución.
       La identidad no es más que la aceptación de una simbología común, y así es como se configura la supuesta homogeneidad de todo grupo social que se pretende diferente de otros, como se da en la adquisición de una lengua en el caso de las identidades nacionales. En Hombre de la esquina rosada, concretamente, no se es hombre sino a partir del discurso del coraje, de la posesión de la mujer, y del acto de empuñar un cuchillo para conseguirlo todo. El rechazo de Rosendo Juárez a tomar el cuchillo que le tiende La Lujanera para defender sus posesiones lo deconstituye de su identidad masculina, y lo arroja a una diferencia que es su única opción de libertad momentánea, aunque corra el riesgo de devenir no ya en un cobarde, sino en una comadre. Este rechazo a las normas prestablecidas tiene su co-relato en el estilo levemente disnarrativo del film de Mugica, que se demora en la descripción de los festejos (fiesta que remite a la ausencia de jerarquías que posibilita todo juego) en vez de encauzar la historia de manera directa hacia el enfrentamiento final.
       Hombre de la esquina rosada, por último, nos muestra claramente que la identidad es un proceso de relación dialéctica en constante desplazamiento, un proyecto que se construye sin cesar a lo largo de nuestras vidas. Una posibilidad siempre abierta entendida como un horizonte de acción y libertad.

domingo, 3 de enero de 2016

Una economía arcaica de la ficción

Por Ana Gallego Cuiñas

       En el principio no fue el verbo. En el principio era una preposición: A. Aleph. Dios. Porque si el verbo es Dios y el mundo empieza con el habla, la prístina palabra pronunciada por Dios no habría de ser una forma verbal, sino la primera letra del alfabeto, una pre-posición, el principio escritural que remite a la divinidad. 

viernes, 1 de enero de 2016

El secreto de los parques

Por Marcelo Damiani

       No habría que olvidar, además, que “Continuidad de los parques” está protagonizado por un lector, un lector como nosotros; un lector, en todo caso, interesado en huir de su rutina aristocrática a través del policial. Este género, como es bien sabido, no sólo trae consigo la promesa de conclusiones tranquilizadoras, sino también la de aventuras y emociones fuertes, una suerte de subsistencia sustituta para quienes añoran (y sobre todo temen) una vida peligrosa. El problema, por supuesto, es cuando esas circunstancias dejan de ser ajenas y empiezan a tomar un cariz personal. El cuento explora esta posibilidad a fondo, cuestionando una de las certezas primordiales que sustentan nuestra relación con la lectura. Leemos libros para disfrutar del espectáculo de la vida y los peligros del mundo sin la posibilidad de la muerte. La página literaria, como la pantalla cinematográfica, es una barrera de protección poderosa. Sin embargo, el texto demuestra que puede convertirse en un espejo molesto, y a veces incluso devolvernos esa imagen de nosotros mismos que nunca queremos ver a sangre fría. A saber, la imagen de nuestro propio rostro sumido en el fango de la ficción, socavando los cimientos de la realidad. 

       El texto completo acá.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Il mestiere di soppravvivere

Claudio Bagnasco e Giovanna Piazza

       Ricco di riferimenti alla letteratura (già il titolo rimanda a Il mestiere di vivere di Cesare Pavese) e al cinema (aspetti che Marcella Solinas mette in luce nella postfazione), il romanzo dello scrittore argentino Marcelo Damiani, in cui si sente l’inevitabile eco di Borges, non è solo un piacevole divertimento letterario: la sostanziale incompletezza e la sospensione delle figure porta ciascuna di esse ad affacciarsi sulle questioni ultime e qualcuno – León Tolver – tenca anche di dare a esse voce. All’uomo le possibilità paiono infinite e la vita eterna, anche se in realtà non è così, poiché in fondo tutte le costruzioni – anche la letteratura – cercano soltanto l’eternità, cioè la negazione dei limiti della vita umana (in questo romanzo c’è addirittura uno scrittore di prologhi morto che parla). Persino la vita è una costruzione (una finzione, una replica, Vivere è un plagio si leggeva) che si cerca di rendere credibile.

       La nota completa acá.

martes, 1 de diciembre de 2015

Cómo leer a Lacan

Por Slavoj Žižek

       Hace un par de años, la televisión inglesa grabó una simpática propaganda de cerveza que comenzaba con la clásica revelación de los cuentos de hadas: una muchacha camina por la orilla de un arroyo, ve una rana, la toma con dulzura y la lleva hasta su regazo, la besa y, por supuesto, la fea rana se transforma en un hermoso joven. Pero la historia aún no ha terminado: el joven mira con avidez a la muchacha, la atrae hacia sí, la besa y ella se convierte en una botella de cerveza que el joven sostiene triunfalmente en la mano. Para la mujer, el amor y el afecto (significado por el beso) convierten a una rana en un hermoso joven, una presencia fálica completa; para el hombre, se trata de reducir a la mujer a un objeto parcial, causa de su deseo. Debido a esta asimetría, no hay relación sexual: o bien tenemos una mujer con una rana, o bien un hombre con una botella de cerveza. Lo que nunca tendremos es la pareja natural de la bella muchacha y el hermoso joven: la contrapartida fantasmática de esta pareja ideal sería la figura de una rana abrazada a una botella de cerveza –una imagen incoherente que, en lugar de garantizar la armonía de la relación sexual, subraya su ridícula disonancia. (Por supuesto, el argumento feminista más obvio sería que lo que las mujeres viven cotidianamente es más bien la escena opuesta: besas a un hermoso joven y, cuando te acercas demasiado, es decir, cuando ya es demasiado tarde, te encuentra con que, en realidad, se trata de una rana, probablemente alcohólica). Se abre aquí la posibilidad de socavar el poder que un fantasma ejerce sobre nosotros por medio de nuestra sobreidentificación con él, esto es, reuniendo dentro de un mismo espacio la profusión de elementos fantasmáticos contradictorios. Es decir, cada sujeto está envuelto en su propio fantasma subjetivo: la chica fantasea con la rana que en realidad es un joven; el chico con la chica que en realidad es una botella de cerveza. Lo que la escritura y el arte modernos oponen a esto no es una realidad objetiva, sino lo “objetivamente subjetivo” del fantasma subyacente que los dos individuos nunca podrán asumir. Un cuadro al estilo Magritte de una rana abrazando una botella de cerveza titulado “Hombre y mujer” o “La pareja ideal”. ¿No es la obligación ética del artista de hoy confrontarnos con la rana que abraza la botella de cerveza cuando soñamos que abrazamos a nuestra amada? En otras palabras, escenificar fantasmas que están radicalmente desubjetivizados, que nunca podrían ser asumidos por el sujeto.

martes, 3 de noviembre de 2015

Arte & Ajedrez

Por Eduardo Stilman

Es sólo un juego, dicen quienes no lo juegan. Un arte, una ciencia, dicen los jugadores. "El ajedrez es una forma de producción intelectual que posee un encanto peculiar. Siempre he sentido un poco de lástima hacia aquellas personas que no conocen el ajedrez. Justamente lo mismo que siento por quien no ha sido embriagado por el amor. El ajedrez, como el amor, como la música, tiene la virtud de hacer feliz al hombre", dijo Siegbert Tarrasch, un médico experto en terapia por hipnosis, que después de perder el match por el título mundial con Lasker, conservó el humor suficiente para jugar un segundo match cuyo único premio consistía en un kilo de manteca.

       La nota completa acá.

domingo, 1 de noviembre de 2015

No volveré a ser joven (1968)

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Jaime Gil de Biedma (1929-1990)

jueves, 1 de octubre de 2015

Il mestiere di sopravvivere

Antonella di Nobile

       Spesso, quando ci si ritrova a curiosare fra le centinaia di libri esposti sugli scaffali delle librerie, si è guidati, nella scelta, dal titolo. Che sia accattivante, seducente o puramente indicativo, il titolo svolge, come suggerisce Genette, varie funzioni, tra cui quella di partecipare alla circolazione di un’opera e di influire sulla percezione stessa che ne può avere il lettore. Il mestiere di sopravvivere è esattamente uno di quei titoli in grado di produrre nel lettore/acquirente delle impressioni immediate ed è, anche, uno degli elementi della scrittura a cui l’autore del libro, Marcelo Damiani, dà grande importanza. Ecco perché, a mio parere, una recensione a questo volume, il primo tradotto in lingua italiana dello scrittore argentino, non può esulare da una serie di considerazioni sul titolo.
       Questo, innanzitutto, rimanda prontamente a Il mestiere di vivere di Pavese, cui il romanzo è accomunato, oltre che da una forma pseudo-diaristica, da una sorta di male di vivere che percorre costantemente la narrazione. Sopravvivere, al di là dell’accezione negativa di “mantenersi in vita con difficoltà”, definizione che ci rimanda al disagio esistenziale, può essere inteso come “continuare a vivere idealmente anche dopo la propria morte”.
       Come afferma Damiani in un’intervista: “in realtà si pensa – come sostiene Freud – che si vivrà per sempre, e probabilmente si scrive pensando che la letteratura sia una forma di sobre-vida”, un modo per sopravvivere. Dunque, il titolo ci svela gli argomenti più pregnanti del testo: la vita, la morte, la letteratura. L’autore affronta tematiche molto profonde e, nonostante il malessere di fondo, riesce a smorzare i toni negativi mediante una pungente carica ironica. Da buon eccentrico quale è, smonta e rimonta i generi letterari, sovverte i canoni e demolisce le norme; crea quindi una narrazione singolare e complessa, all’insegna della sperimentazione, riuscendo, tuttavia, a mantenere viva e costante l’attenzione del lettore. Il romanzo presenta una struttura molto particolare: una serie di racconti compiuti e a sé stanti funzionano qui come segmenti interconnessi che, rientrando nel quadro generale dell’opera, ne infittiscono e intricano la trama. "I romanzi – sostiene l’autore – perdono d’intensità in funzione dell’estensione [...]; uno scrive parti che funzionano come capitoli, che sono racconti, e poi le relaziona con le altre”.
       In questo universo di relazioni l’autore riversa le proprie passioni: in primis, il gioco degli scacchi, che condensa in una sottile metafora le riflessioni sulla vita, sulla realtà e, se vogliamo, sul suo doppio, la finzione, la letteratura; in secondo luogo, il cinema la cui influenza, sebbene si palesi con evidenza in un interessante commento a Brazil di Terry Gilliam, si manifesta nell’opera anche attraverso reminiscenze lynchiane e coeniane, e soprattutto mediante una tipologia di racconto che richiama fortemente Rashōmon di Akira Kurosawa. Nel romanzo ricorre la narrazione di medesimi eventi esposti da diversi personaggi e quindi da punti di vista differenti. Procedimento che, se da un lato dona maggiore complessità psicologica ai personaggi, dotandoli di sfaccettature caratteriali, dall’altro genera volute contraddizioni e una confusione nella visione d’insieme che spetta al lettore dissipare. L’autore si sbizzarrisce in una singolare forma di scrittura in cui il lettore è invitato, o quasi costretto, a partecipare attivamente, districando i fili della narrazione.
       Il romanzo di Marcelo Damiani si configura, a fine lettura, come un originale e ben architettato gioco letterario fra autore e lettore.

jueves, 3 de septiembre de 2015

¡Feliz Cumpleaños!



Hace diez años aparecía mi libro El oficio de sobrevivir, cuyo excelente diseño de tapa pertenece a Gabriela Di Giuseppe. Casi diez años me llevó escribirlo, casi diez años más me llevó terminar la trilogía involuntaria que inesperadamente continuó con él. Más de diez grandes satisfacciones me ha dado en este tiempo, y espero que muchas más de diez sean las que aún me tenga reservadas para el porvenir. Por todo esto: ¡Feliz Cumpleaños, y salud!

martes, 1 de septiembre de 2015

Presentación

Por Marcelo Damiani 

       Un amigo relacionado con el mundo del tenis, hace unos años, tuvo la suerte de conocer a Roger Federer. Para mí, como miles de personas más, sin duda el mejor jugador de todos los tiempos. A mi amigo le temblaron las piernas cuando se lo presentaron, y además admitió que nunca sintió su mano tan pequeña y fláccida como cuando el suizo le extendió la suya. La situación lo dejó mudo, y ni siquiera atinó a decir “Hola” en ninguno de los idiomas que maneja. Para peor, luego del saludo, Federer le puso la mano en el hombro, comprensivo, como diciendo: “No hace falta que digas nada”. Nos contó que se sintió un estúpido durante meses por no haber podido responder el gesto amable de Roger. Aunque ahora ya lo llamaba por su nombre, confianzudo, argumentando que se habían estrechado la mano y que si no hubiera sido por ese pequeño síndrome de mudez momentánea, muy común en el jet set, él no tenía dudas de que podrían haber entablado una buena amistad. 

       El texto completo acá.

lunes, 3 de agosto de 2015

Spectacle

Par Marcelo Damiani

       Quel boulot de merde, songe le joueur de billard après que personne n'eut applaudi un seul de ses coups. Deux moustiques et une mouche survolent le tapis vert et font des pirouettes dans les airs. Le joueur se prépare à exécuter un coup difficile: Il évalue les distances, mesure les angles; il réfléchit. Les moustiques rattrapent la mouche, l`obligent à se poser sur le tapis vert et la déshabillent. Le joueur et les moustiques empoignent leurs instruments et visent avec calme. La mouche commence à gémir. Avant, arrière, avant, arrière. La queue frappe la boule blanche qui heurte la rouge. Les moustiques s`apprêtent à en finir. On entend un cri de plaisir, puis les moustiques exténués s`écartent, une fraction de seconde avant que la boule rouge ne leur roule dessus. La boule bleue est à son tour frappé par la rouge et toutes deux tombent dans une poche de coin. Les gens se lèvent et applaudissent avec satisfaction. Le joueur de billard, la mouche et les moustiques se redressent, ils saluent d`une révérence tout en songeant  à l unisson: Ça devient de plus en plus difficile d`amuser ces cinglés.

Traduit de l`espagnol par Vincent Raynaud.

viernes, 3 de julio de 2015

Hombres & Mujeres


Por Jerry Seinfeld

Los hombres queremos hacer felices a las mujeres. Realmente queremos. Pero no sabemos cómo hacerlo. A veces lo hacemos y no sabemos cómo lo hicimos. No podemos preguntar cómo lo hicimos porque parecería como si no supiéramos lo que hacemos. Pero tampoco podemos quedarnos sin hacer nada. Si no hacemos nada ella nos recrimina: "No puedo creer lo que estás haciendo". A lo que nosotros respondemos: "Pero si no estoy haciendo nada". Ella empieza a llorar. Nosotros insistimos: "No hice nada". "Exacto", dice ella. 

miércoles, 1 de julio de 2015

Saga de Saer

                       Por Juan José Saer

Mi silencio está hecho
de un rumor
que linda con el grito
mientras contemplo
fuera del mundo conocido
la nieve lila cintilar.

miércoles, 3 de junio de 2015

Caín que estás en los cielos


Por Marcelo Damiani

        El mayor logro de Cabrera Infante parece ser el estilo de Caín. Esa suerte de poeta (meta)-físico que trata de traducir el ritmo fluyente y refluyente de la vida aún a sabiendas que los rayos de la imposibilidad caerán sobre él. Y es en esta puesta en escena del delirio donde se conecta la locura de Caín con la poética de Cabrera Infante. Porque el crítico Caín vive acosado por una inconmensurable multitud de nombres, historias, estilos y datos que cuando se mezclan empiezan a remitir enloquecidamente unos a otros (como si se tratara de un crucigrama desquiciado) y que puede terminar formando un lenguaje propio de sintaxis desbocada. En este mapa sin brújula que es la escritura, Cabrera Infante parece descubrir que el lenguaje es capaz de encontrar la solución a eso que se revela como inacabado o insaciable. Descubre que se pueden escribir textos intensos y extensos sometiendo el lenguaje al vagabundeo permanente entre las citas interminables de la cultura.

       El texto completo acá.

miércoles, 1 de abril de 2015

El sentido de la vida según Undernierlivre

Par Ted

       L’énigmatique David Revel n’est plus. Son testament mandate deux de ses amis pour regrouper ses derniers écrits et les condenser dans un recueil à forte teneur philosophique. Dans un rassemblement de poèmes, nouvelles, idées, fantasmes, illusions, pensées et autres fantaisies littéraires ses deux amis essayent de révéler aux lecteurs ce qu’a pu être la vie de David Revel.

       « La raison pour laquelle j’ai inséré ces poèmes ici est celle qui sous-tend tout le livre : montrer la versatilité et la capacité créative de David, afin de prouver à l’opinion publique qu’elle avait tort de ne voir en lui qu’un vulgaire criminel. Pour moi et pour tous ceux qui ont pu le côtoyer, il était écrivain culte occulté par l’épaisse carapace sur laquelle il s’était personnellement chargé de graver le mot SCENARISTE. Peut-être est-ce pour cette raison que j’ai eu l’audace de désobéir, d’une certaine façon, à ses dernières volontés, au risque qu’on m’accuse de trahir sa mémoire. Mais je pense qu’en termes littéraires, le vrai sens de toute dernière volonté est d’être trahi, comme c’est déjà arrivé en plus d’une occasion célèbre. »
       Petite pépite que voila, ce faux recueil mais vrai roman qui noie le lecteur dans le doute. Déversant une réalité dans le marasme de fiction, il appartient au lecteur de distinguer le vrai du faux et de déterminer ce qui fait preuve de réalité et ce qui est pure fiction. Marcelo Damiani nous embarque dans les délires névrotiques de David Nevel ; ses hallucinations littéraires et sa folie douce amère qui furent le levier de son génie créatif.
        Jouant sur le thème de la variation les histoires se suivent, se ressemblent mais ne sont jamais identiques à la fois. Les blondes deviennent rousses, les morts deviennent vivants tandis que d’autres faits restent des constantes. Dans un pur exercice de style au service d’une histoire flottant dans la psyché de son auteur qui n’a que sa folie créatrice comme limite. « Le sens de la vie » est un roman intensément dingue et follement jouissif.
      « Le sens de la vie n’est rien d’autre que la vie du sens. Le symptôme manifeste d’une somme infecte de questions sans réponse dont le résultat est le monde. Désir et déception. La folie de personnalités permissives, de croyances instables et ambivalentes, d’infructueuses tentatives d’oubli. Un film tourné à partir d’un scénario épouvantable, par un réalisateur incompétent et avec toute une série d’acteurs médiocres qui se prennent pour des génies. »
       Ce court texte percute par son thème, sa singularité et sa folie. Mais ce roman reste avant tout d’une qualité exceptionnelle et brille par sa fausse ambigüité qui vous perdra au fil des pages.

domingo, 1 de marzo de 2015

Mundo Drone

Por Marcelo Damiani

       Los drones (término que literalmente significa zángano) han invadido nuestro mundo. Capaz que hay uno sobrevolando mi casa mientras yo, distraído, escribo estas líneas, y puede ser que haya otro sobre la suya mientras usted las lee, ya que nadie sabe donde ni desde cuándo los gobiernos han estado experimentando con ellos. No sería raro que todos esos platos voladores de los que tanto hablan los fanáticos de la ciencia ficción no sean más que drones que circulan por los cielos, llevando y trayendo cosas de las que quizá no queremos saber nada.

        La versión de La Gaceta acá.

        La nota completa acá.

domingo, 1 de febrero de 2015

Hegel en el Caribe

                                       Por René Depestre

Papá Hegel es savia soberana
en el olmo de la filosofía:
sus germanas palabras de filósofo
aún viajan triunfales
en torno a los seres, a las aves
y a las cosas bellas de la vida,
mientras su faro sigue ciego
al naufragio de los Negros del mar Caribe.
¿Acaso por esto el mar
es un poeta trágico?
Papá Hegel se sabe de memoria
como su pupitre, la dialéctica
del ser y parecer en sociedad
de plantación: amo y esclavo
colono/indígena
santo cristiano/loa vudú
francés/criollo
blanco/negro/mulato
no obstante sus palabras forman sombras en torno
a los problemas de la máscara y la verdad.
¿Acaso por esto mi vida
no es escalera de cristal?
Papá Hegel tiene fuertes manos videntes
de carpintero para alumbrar a giorno
leyes y secretos de la gran historia
de las humanidades, mas no tiene ojos de hermano
para las venas que corren, alocadas,
desoladas, por el bosque de la desdicha negra.
¿Acaso por esto, mi negra,
comemos y bailamos en la cocina
cuando es noche de fiesta en Occidente?

jueves, 1 de enero de 2015

Itaca (1911)

                                     Por Konstantinos Kavafis

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los Lestrigones ni a los Cíclopes
ni al colérico Poseidón,
jamás hallarás tales seres en tu camino,
si tu pensar es elevado y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones y a Cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien los yergue ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y adquiere hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender con avidez de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin esperar que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la encuentres pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Nouvelle sur commande

Par Marcelo Damiani 

       Le bateau pirate mouilla devant chez moi. Les marins accrochèrent l'ancre à l'arbre du voisin et se postèrent le long de la rue, regardant droit devant eux d´un air mauvais. Peu après, le capitaine mit pied à terre et vint frapper à ma porte : Je la lui ouvris et il entra sans préambule d`aucune sort, puis il s`installa au bar vermoulu qui m'étais resté d`une histoire de western ratée. "Vous êtes un écrivain, pas vrai?" m´apostropha-t-il dans un idiome inconnu. Par chance, nous maîtrisions tot deux les mêmes conventions littéraires. "Non, je suis scénariste," répondis-je. «C´est pareil," commenta-t-il dit. "On a besoin de quelqu'un qui ait beaucoup d'imagination." "Les critiques disent que je n'ai pas d'un goutte" signalai-je. «Bien», murmura-t-il, l´air pensif. "Très bon signe." Il marqua une pause. Il avala un verre de whisky qui trainait là, et me regarda. "Mon équipage et moi, on a un problème. Ça fait des années qu´on ne trouve pas la moindre aventure digne de ce nom. Personne ne veut nous mettre en scène dans une histoire; ils prétendent tous qu´on ne sert à rien et qu´on est passé de mode... On a donc décidé d'avoir notre propre écrivain". Il ne me manquait plus que ça, je songeai: Des pirates rongés par le doute existentiel. "Vous savez," répondis-je, "les récits d'aventure ne sont pas mon fort." "Ce ne pas un problème," marmmona-t-il. "Utilisez-nous dans le genre que vous voulez." Puis il se leva d´un bond, se dirigea vers la porte et ajouta: «Vous avez une semaine. N´essayez pas de nous trahir. Les deux écrivains qui s´y sont risqués n´écriront plus une seule ligne." Enfin il s´en alla. 
       C´ést alors que je me mis a rédiger cette nouvelle. Au cas où.

Traduit de l`espagnol par Vincent Raynaud.

lunes, 1 de diciembre de 2014

sábado, 1 de noviembre de 2014

El cine y la amistad

Por Marcos Rosenzvaig

       Vivimos en una época donde acecha, agazapada, la distracción. Pero no como desvío del cuidado o la vigilancia del intelecto, sino como viraje vital. Una distracción nos puede costar la vida, aunque la vida también puede ser una distracción. En ese ámbito en que lo sublime y lo profano puede caber en el simple acto de distraerse, acaba de ser editada la novela La distracción de Marcelo Damiani.
(...)
     El libro es una caja de resonancia llena de ecos. Su logro mayor, quizá, es que durante la lectura uno tiene la sensación de estar en una sala de cine contemplando la última película de los hermanos Coen, basada muy libremente en una vieja comedia de Plauto, cuyo guión ha sido perpetrado por la pluma paródica de Cabrera Infante y la imaginación de un gran fabulador.
       El resultado es explosivo.

       La nota completa acá.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Prića po narućbi

Marcelo Damiani

     Gusarski brod presto je pred mojom kućom. Mornari su bacili sidro na stablo od susijeda i polozili su se pod dužini ulice gledajući na prijed bezdušno. Malo zatim sišao je kapetan i kucao je na moja vrata; otvorim, on ušao bez govora i nagnijo se nad porušeni bar od kawboya. “Vi ste pisac, ne?” odgovorijo nepoznati jezikom; za srećom odgovorili smo i stim kniževnia jezikom. “Ni sam guioništa”, odgovorijo je. “Isto je”, kaze “trebamo nekoga za vekijom imaginacijom”. “Kritičari kažu da ja neman nieta”, naglasijo je. “Dobro”, mrmljao je zamišljen, “ovo je dobar znak”. Promislijo je i popije čašu whisky, sta bilo tu: “Pogleda ome nismo našli jednu dobru aventuru, već godinama nitko nam neda mijesta u svojoj povjesti, kažu da ne vredimo za ništa, jer smo izvani mode... I odlučili smo imati vašega vlastitoga pisca”. Jedino što je falilo mislimo sam problem gusarski radio drzavanj. “Stvari od aventure ni je moja specifičnost”, rekao je. “To nas ne zanima, ni je važno”, promrmljao, “metnimoga ruda on hoće”. Digao se naglo na noge, i okrenijo se prama vratima i dodac: “Dajtemu vremena tijedan dana, i ne usuditese da nas dva pisca su pokušaj, i vise bdmogo pisali više”. I otišao je.
       Zatim sam počeo pisati ovu priću.

       Prijevod: Myrna Katherine Darda 
       Korekcija: Jozo Ivkovic.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Presentación

Por Gonzalo Carranza 

       Yo quisiera empezar contando qué es lo que me gustó de El oficio de sobrevivir de Marcelo Damiani, y por qué me parece que es una novela tan importante. En primer lugar tengo que destacar que está muy bien escrita. Sin embargo, no voy a hablar mucho de esto porque considero que estar bien escrita es una condición necesaria pero no suficiente de toda buena novela. Tiene que haber, además, otras cuestiones.
       Creo que en este caso, como en las otras narraciones de Damiani, hay una relación extraña entre los personajes y la trama. Por un lado, los personajes están muy bien definidos por sus profesiones y por ciertos rasgos que podrían ser vistos como estereotípicos. Así, tenemos a un posible espía, a un artista desmemoriado y a una mujer fatal, entre otros. Esta caracterización, que por momentos parece abarcar la totalidad de los personajes, acerca la novela a los géneros populares. Pero el entramado no responde estrictamente a ningún género.

       El texto completo acá.

martes, 2 de septiembre de 2014

Il mestiere di soppravvivere

Claudio Bagnasco e Giovanna Piazza

       Il mestiere di soppravivere di Marcelo Damiani, apparso nel 2014 per le Edizioni Arcoiris a cura di Marcella Solinas, è un avvincente romanzo che unisce atmosfere da giallo alla riflessione filosofica – non priva di umorismo –, in una costruzione originale e intrigante. 
       I sette capitoli sono disseminati di elementi che il lettore raccoglie per cercare di ricomporre i legami tra i personaggi, accomunati dal fatto di vivere su di una medesima isola senza nome: si leggerà dello scrittore David Marey e di sua moglie Veronica, traduttrice; di Claudia, l’amante di David; dell’editore Oscar e di Reynaldo Gómez, critico letterario. Si ascolteranno le acute osservazioni sul rapporto tra felicità e morte del professore universitario León Tolver, ingaggiato dalla sorella per compiere assurde e misteriose missioni. E altre figure soltanto nominate saranno subito pronte a ricomparire all’improvviso, andando a delineare così intrecci imprevisti e nuove possibilità.
       Nel corso delle pagine, la voce narrante si moltiplica: a volte sono gli stessi personaggi a prendere la parola e a raccontare di sé, in alcuni capitoli invece la terza persona racconta della vita di questi uomini e donne che vivono come sospesi e interrotti, senza memoria o in viaggio o incerti sul proprio futuro o insoddisfatti o, ancora, desiderosi di togliersi la vita.
       Nessuno di essi coincide con le proprie azioni, con i fatti che lo riguardano.
       Secondo un procedimento tipico dell’arte cubista, capita che una stessa vicenda venga guardata da più punti di osservazione, i quali, posti l’uno accanto all’altro, producono un effetto surreale pronto a mettere in crisi ogni pretesa di racconto realistico.
       La narrazione, che non pare cercare mai un inizio né una conclusione, procede per variazione e somiglianza (si pensi solo alla presenza di un cane di nome Eros e di una cagnetta chiamataAfrodita o al particolare dei capelli rossi che ritorna per individuare due diverse donne, Michelle e Claudia). Si assiste a un continuo avvicinamento e allontanamento giocoso delle figure e delle parti, che impedisce di stabilire cos’è falso e cosa è vero, cosa è originale e cosa è ripetizione, cosa viene prima e cosa succede dopo.
       Nemmeno la scrittura, che ricopre un ruolo fondamentale in queste pagine, è al riparo dall’inafferrabilità e dalla moltiplicazione. L’opera dal titolo “Vivere è un plagio”, il romanzo che David non ricorda di aver scritto e che dà anche il nome a uno dei capitoli de Il mestiere di sopravvivere, è uno dei misteri a cui viene dato più spazio nel libro di Damiani (che compare come autore di una variante degli scacchi, la “variante Damiani”, p. 20).
       Essa costituisce l’occasione per svelare le intenzioni nascoste e per mettere a nudo con piglio grottesco le meschinerie e l’umanità dei protagonisti, per mostrarci personaggi ambigui, tradimenti, situazioni equivoche, fraintendimenti.
       La festa, situazione che ricorre o viene citata spesso nei capitoli, è l’esempio di un luogo di sospensione della realtà e dimensione della possibilità più imprevedibili. Durante una festa in abiti medievali Tolver viene gravemente ferito in un duello; l’io narrante del capitolo Paradiso perduto ha intenzione di suicidarsi “dopo i festeggiamenti” con gli amici (p. 33); David Marey si risveglia all’indomani di un festino in cui tutti si congratulano per il suo nuovo libro e che lui descrive in questi termini: “Quando si partecipa per la prima volta a riunioni di questo tipo si ha la sensazione di essere in cielo. Di solito sono pieni di personaggi belli e maledetti, quasi tutti ti salutano, molti ti sorridono invitanti, e c’è persino qualcuno che vuole conoscerti. Poi quando l’alcol comincia a fare effetto viene fuori il veleno. All’inizio a piccole dosi, timidamente, simile a un sussurro all’orecchio; ma a poco a poco il tono delle conversazioni si infervora, fino a che il trascorrere della notte non ti mostra l’unica verità certa: è tutto una bugia, durante le feste niente è reale.” P. 55.
       Ma il centro, cioè il motivo e lo scopo dei movimenti degli uomini e delle donne, pare rimanere sempre oscuro, ignoto, inspiegabile. Le passioni si affievoliscono, le convinzioni sono deboli, le volontà mutano. Davvero metteranno fine alla propria esistenza gli aspiranti suicidi che dichiarano al lettore le proprie intenzioni di morte? Dice Tolver: “[…] quasi tutti i suicidi […] rispettano un rigido codice del silenzio. Sanno che l’annuncio del suicidio tende a soppiantare il fatto in sé, annullandolo completamente.” P. 44.
       In altri termini, il gioco e l’artificio generano legami e trame che non portano mai all’indentità, alla verità, ma innescano continue possibilità, che, sebbene si intreccino, sono destinate a rimare sostanzialmente divergenti.
       Ciascuno è, in fondo, irrelato rispetto agli altri, ma dagli altri riceve molteplicità, rotondità, grazie ad essi viene espressa una parte del possibile di ognuno e la somiglianza di questo con il mondo.
      Ricco di riferimenti alla letteratura (già il titolo rimanda a Il mestiere di vivere di Cesare Pavese) e al cinema (aspetti che Marcella Solinas mette in luce nella postfazione), il romanzo dello scrittore argentino Marcelo Damiani, in cui si sente l’inevitabile eco di Borges, non è solo un piacevole divertimento letterario: la sostanziale incompletezza e la sospensione delle figure porta ciascuna di esse ad affacciarsi sulle questioni ultime e qualcuno – León Tolver – tenca anche di dare a esse voce. All’uomo le possibilità paiono infinite e la vita eterna, anche se in realtà non è così, poiché in fondo tutte le costruzioni – anche la letteratura – cercano soltanto l’eternità, cioè la negazione dei limiti della vita umana (in questo romanzo c’è addirittura uno scrittore di prologhi morto che parla). Persino la vita è una costruzione (una finzione, una replica, Vivere è un plagio si leggeva) che si cerca di rendere credibile. Sopravvivere significa provare a stento a restare in vita ma anche essere dei superstiti o, addirittura, continuare a vivere dopo la propria fine terrena, cioè salvarsi: “Ma in realtà nessuno sa niente della morte. […] Il cambiamento continuo che l’avrebbe inevitabilmente condotto alla morte, l’unica certezza che abbiamo nella vita, non solo gli risultava insopportabile, ma lo rendeva diffidente verso tutte le teorie sofistiche secondo cui o la vita è il miglior antidoto contro la morte, oppure l’una e l’altra formano una sorta di continuumimprescindibile e autorigenerantesi, per non dire panteistico. Secondo Tolver la sola cosa, forse, in grado di opporsi alla morte era il mito della felicità, non nella sua stupida versione postmoderna, saturata dai progressi della tecnologia e da promesse di piaceri paradisiaci, ma nella versione espressa dalla classica eudaimonia greca, connessa a una fase precedente alla vita in armonia con gli dei, quando l’esperienza della morte ancora non era stata contaminata da presunti desideri di trascendenza.”, corsivi nel testo, pp. 44-46.

       El texto completo también se puede hallar acá.

lunes, 1 de septiembre de 2014

El gordito

Por Etgar Keret

       ¿Sorprendido? Pues claro que estaba sorprendido. Sales con una chica. Una primera cita, una segunda cita, un restaurante por aquí, una película por allá, siempre en sesiones matinales, exclusivamente. Empiezan a acostarse, el sexo es espectacular y después llega también el sentimiento. Cuando de pronto, un buen día, viene a ti llorando, tú la abrazas y le dices que se tranquilice, que no pasa nada, y ella te contesta que ya no puede más, que tiene un secreto, pero no un secreto cualquiera, que se trata de algo tenebroso, de una maldición, un asunto que ha querido revelarte todo este tiempo pero no ha tenido valor para hacerlo. Porque se trata de algo que la oprime constantemente como si de un par de toneladas de ladrillos se tratara. Algo que te tiene que contar, porque tiene que hacerlo, aunque también sabe que desde el momento en que te lo revele la vas a dejar, y con razón. Y al momento vuelve a ponerse llorar.

       El resto del cuento acá.

domingo, 3 de agosto de 2014

La balada de los Coen

Por Marcelo Damiani 

       En la por ahora última, inspirada, genial película de los hermanos Coen, Inside Llewyn Davies (2013), hay una fuerte declaración de principios sobre la situación mundial del arte contemporáneo.

No es nada nuevo, por cierto, pero como el público se renueva no está mal que autores de su talla nos lo recuerden, ya que la gente tiende a olvidar las verdades más evidentes, en especial cuando les molestan un poco o mucho o directamente contradicen sus prejuicios.

       El artículo completo acá.

viernes, 1 de agosto de 2014

La lección del maestro

Por Marcelo Damiani 

       ¿Qué se espera de un prólogo? ¿Que se convierta rápidamente en un gesto de aprobación? ¿Que produzca inmediatamente el deseo de la lectura del texto que presenta? ¿O que siga el mandato de demorarse, displicente, distraído, tratando de conquistar los favores del lector, aunque no para el firmante, por supuesto, sino para el autor del libro, por medio de circunloquios y sortilegios verbales, sobre-escenificando su puesta en escena, como parece que estoy haciéndolo en este preciso instante? 

       El resto del prólogo acá.

jueves, 3 de julio de 2014

Juego, anestesia y distracción

Por Juan José Saer

Podemos también considerar el juego como una anestesia, en la medida en que se lo considera una distracción. Toda distrac- ción, por otra parte, constituye una suerte de anestesia, si te- nemos en cuenta que su funcion consiste en amortiguar estados desagradables o no placenteros.

martes, 1 de julio de 2014

Ne Dolrelo

Marcelo Damiani

       Nalazio sam se u jednom prostoru adje roditeli nebi nikada trebali nositi svoju djecu. Ali mislim kad jedam ima izvesne godine, može od savjeta rodireli skih predosjetiti i da ima pavo upoznati ugodnosti života; Iako nebi našao nikakov užitak u ovoj zatvorskoj divljini. Mjesto je bilo puno čelija i egzotičnih životinja i nismo mogli ići nikuda bez čuvarica ogrmnih.
       Tog dana sprijateljio sam se sjednim dosta velikim medvjedom, koji mije služio kao zaštitnik i bio sam uprav htio zaspati kratko vrijeme u mom novom zakloništu, kad je vika prekinila moj plan, da se odmorim, izišao sam iz sklonšta puzeći i zaista opazih prilično uzrujan dva čelava agromna i jaka uhvačeni jedan za drugoga vičeći i grizući jedan drogoga. Brzo se stvorila jedna čuvarica i rastavila ih i zgrabila svakog rukom po zadi za opasače i naglo ih bacila, tako da su letilipo zraku. Poslije ih je bacila u kaveze odvojene jedan od dritgoga. Tako sam je vidio.
       Ona je bila prekrasna i uplašena; i snoristio sam priliku i probližio sam joj se i dokazati joj mirnoću, poslije tofa bio sam ja jedini junak jojeg su se svibojali u tom odjelu. Zi početku kalo se može i očekivati nije razumila moje namjere. Poslije namje bilo zabranjeno govoriti. A li kasnije je shvatila da sam ja bio bolji. Zato što sam uvijek bio tigar kad se jeradilo o ženama. Uključujujć ola sam osjetio impuls, uvijek joj obeča vajući sigurno je ona zaslužila, alija nisam mogao i zvršavati, kad već niko nije znao što nas čeka u budućnosti. Ja iako nisam bio takav čovjek koji bise mogao suprostaviti čuvaricama.
       Župljani su nestali malo po malo okruženi čuvaricama do granica zatvora. Iskaroristio sam tu generalnu gužvu i uhvatiti moju novu prijateljicu za ruka i dovestije olo moga sklonšista i tamo smo mogli biti skriveni jedno vrijeme i sa malo sreće i ko zna i pobleći skupa. Nikad se zna. Ali onda sam ćuo nezabunjuću brenzu kcomog ali vez uspjeha u tom tvenutku osjetio sam agromne ruke koje su me zgrabile i spod pazuha i digle me u zrak saznao sam ola seje sve svršilo, vjerujcm ola je i moja drugarica sve to saznala. jer su njene očioprostile su od mene u tiširi iz nutrine skomišta.
       Ipak ona je bila spašena prešao sam iz ruku čuvarice u zagrljaj moje majke. Bilo je nevjerovatno, ali ona nije mogla razumiti da sam ja tako brzo rastao, je mije manjkalo malo da navršim dvije godine i još mije stavljala sisaljku u usra kolilo se mogu sjećati.

        Prijevod: Myrna Katherine Darda