martes, 2 de diciembre de 2014

Granada literaria

Por Marcelo Damiani

       Cuentan que Borges, siendo adolescente, visitó Granada en compañía de sus padres, y, como les pasa a casi todos, quedó totalmente enamorado de la ciudad. Muchos años después, ya invidente, quiso volver, y una persona incalificable, en la Alhambra, le leyó los versos de Francisco Asís de Icaza: “Dale limosna, Mujer, / que no hay en la vida nada / como la pena de ser / ciego en Granada”. 
       Cuánta razón tenía don Francisco… 

       El texto completo acá.