sábado, 3 de junio de 2017

Introducción a la literatura II

El presente curso se propone como un espacio para estimular la lectura y la escritura a partir del contacto con textos literarios breves de diversos géneros y otros más o menos extensos como nouvelles y novelas (sin olvidar los poéticos). Se tratará de promover la reflexión en torno a la literatura y a sus relaciones con las otras artes (especialmente con el cine). Los autores trabajados serán Roberto Bolaño, Franz Kafka, Juan Carlos Onetti y Rodolfo Walsh, entre muchos otros más. Eventualmente también se aceptarán propuestas de los alumnos para trabajar algún texto o autor que no haya sido considerado previamente.

La cita será todos los jueves de 20 a 22 horas a partir del 22 de junio.

Informes e inscripción: Centro Cultural Ricardo Rojas (UBA).

Corrientes 2038. Teléfonos: 4954-5521 / 4954-5523

viernes, 2 de junio de 2017

Terror de te amar

Sophia de Mello Breyner Andresen

Terror de te amar num sítio tão frágil como o mundo

Mal de te amar neste lugar de imperfeição
Onde tudo nos quebra e emudece
Onde tudo nos mente e nos separa.

Que nenhuma estrela queime o teu perfil
Que nenhum deus se lembre do teu nome
Que nem o vento passe onde tu passas.

Para ti eu criarei um dia puro
Livre como o vento e repetido
Como o florir das ondas ordenadas.

jueves, 1 de junio de 2017

Elogio del punto

Por Alberto Manguel 

       El punto es una invención del Renacimiento. Hasta entonces, para indicar el final de una frase escrita se habían utilizado espacios en blanco, letras al margen o toda una combinación de signos tipográficos. Desde su aparición, la ausencia y la presencia de esta mínima mancha negra ha sido utilizada por los escritores -de James Joyce a Samuel Beckett- para crear efectos de lectura y orientar la interpretación de sus obras.
       Diminuto como una mota de polvo, el punto, ese mínimo picotazo de la pluma, esa miga en el teclado, es el olvidado legislador de nuestros sistemas de escritura. Sin él, las penas del joven Werther no tendrían fin y los viajes del Hobbitt jamás se acabarían. Su ausencia le permitió a James Joyce tejer el Finnegans Wake en un círculo perfecto y su presencia hizo que Henri Michaux hablara de nuestro ser esencial como de un mero punto, "ese punto que la muerte devora". El punto corona la realización del pensamiento, proporciona la ilusión de un término, posee una cierta altanería que nace, como en Napoleón, de su minúsculo tamaño. Como siempre estamos ansiosos por empezar, no pedimos nunca nada que nos indique el comienzo, pero necesitamos saber cuándo parar; este pequeñísimo mememto mori nos recuerda que todo, incluso nosotros mismos, debemos algún día detenernos. Como un anónimo profesor inglés sugería en un olvidado tratado de gramática, un punto es "el signo de un sentido perfecto y de una oración perfecta".
       La necesidad de indicar el final de una frase escrita es probablemente tan antigua como la escritura misma, pero la solución, breve y maravillosa, no se estableció hasta el Renacimiento. Durante muchísimos años la puntuación había sido una cuestión poco reglamentada. Ya en el primer siglo de nuestra era, Quintiliano (que no había leído a Henry James) sostenía que una oración, además de expresar una idea completa, tenía que poder pronunciarse sin tener que volver a respirar. La forma en que se marcaba el final de esa oración era cuestión de gustos personales y durante mucho tiempo los escribas puntuaron sus textos con toda clase de signos y símbolos, desde un simple espacio en blanco hasta una variedad de puntos y rayas. A principios del siglo V, San Jerónimo desarrolló para su traducción de la Biblia un sistema, llamado per cola et commata, en el que cada unidad de sentido se marcaba con una letra que sobresalía del margen, como si se iniciara un nuevo párrafo. Tres siglos más tarde ya se utilizaba el punctus tanto para indicar una pausa dentro de la frase como para señalar su conclusión. Con esas convenciones tan confusas, los autores no podían esperar que el público leyera un texto con el sentido que ellos le habían querido dar.
       Por fin, en 1566, las cosas cambiaron. Aldo Manuzio el Joven, nieto del gran imprentero veneciano a quien le debemos la invención del libro de bolsillo, definió el punto en su manual de puntuación, el Interpungendi ratio. En un latín claro e inequívoco, Manuzio describió por primera vez su papel y su aspecto. Pensó que estaba preparando un manual para tipógrafos; no podía saber que estaba otorgándonos a nosotros, futuros lectores, los dones del sentido y de la música. Gracias a Manuzio, hoy tenemos a Hemingway y sus stacattos, a Becket y sus recitativos, a Proust y sus largos sostenidos.
       "Ningún hierro", escribió Isaac Babel, "puede hundirse en el corazón con la fuerza de un punto puesto en el lugar preciso". Para afirmar tanto el poder como también la pobreza de la palabra, nada nos ha sido tan útil como esa manchita mínima, definitiva y fiel.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Vieja entrevista radial

 
       Muchas gracias a Leonardo Daniel Liberman del programa "Siempre Argentina: Conexión Español" de radio difusión argentina para el exterior (RAE) por esta amena charla acerca de Algunos apuntes sobre mi madre.


       La entrevista completa se puede escuchar por acá.

martes, 2 de mayo de 2017

La vida secreta de los libros

Por Marcelo Damiani 

A la noche, cuando se quedan solos, cansados de dormir pegados los unos a los otros, los libros se despiertan. Después de desperezarse un poco, lentamente, bajan de la biblioteca hasta el piso. Recorren la habitación para estirar las tapas, y se trepan a las sillas y los sillones para charlar con sus colegas y amigos. Les encanta repetir las mismas historias una y otra vez, como si siempre les encontraran nuevos sentidos.
       Pero hay otros libros, más osados, que todo el tiempo andan en busca de emociones fuertes. A ellos les gusta recorrer los pasillos oscuros o incluso lanzarse a la aventura callejera. Irse de tapas, lo llaman. Saben que pueden terminar atropellados, secuestrados, marcados dolorosamente por lápices o lapiceras o quemados por líquidos calientes para luego ser desmembrados y terminar en algún callejón o en un basural. Pero nada de eso les importa. Son rebeldes sin causa. 
       La mayoría de los libros, sin embargo, están muy contentos con su tranquila vida diurna, un poco sedentaria quizá, aunque llena de ricas experiencias interiores, esperando el día en que la mano suave de un lector amable los elija, los saque del estante, acariciándolos como a una mascota, los abra suavemente e ilumine sus páginas de una hojeada. Verse a sí mismos reflejados en los ojos del lector es su experiencia más importante. Es cierto que a veces, si son elegidos, tienen que soportar molestos señaladores de papel o de metal que les dan alergia o picazón durante un rato. No obstante, no es raro que ambos, el libro y su señalador, formen una linda pareja y hasta puedan disfrutar de una larga vida juntos, como un buen matrimonio. También pueden ser tocados por un alma romántica. En estos casos, como recuerdo de su travesía por el mundo, el libro suele quedar marcado por la hoja de un árbol o el pétalo de una flor. 
       El deseo de todo libro, en el fondo, es una prolongada estancia en la mesita de luz nocturna, acompañada de diarios paseos por la ciudad, en bolsos o mochilas o carteras que se abran en medio de trenes, colectivos y, sobre todo, parques soleados. El premio mayor es que su dueño lo lleve de vacaciones a la playa. Allí sí que la pasan de maravillas. No les importa la arena, ni el sol, ni el viento, ni el calor. Incluso recibir gotas de agua de mar que los arrugue un poco les parece genial. Saben que así tendrán pequeñas cicatrices que podrán mostrar orgullosos algún día. Será la prueba que demuestre que su vida ha estado llena de experiencias y aventuras mundanas. 
       Porque tarde o temprano, lamentablemente, los libros también envejecen. Es ahí cuando necesitan ser tratados con todo el cariño que sólo pueden darles un buen pegamento o una buena cinta adhesiva. Por lo general son los bibliotecarios o los niños, últimos amantes de los libros, los que suelen curarlos con cuidado, y así resguardarlos de una vejez indigna. No es raro que los acuesten en camas especiales llamadas atriles, para que desde ahí tengan una buena visión del mundo, de este mundo que ellos, casi sin quererlo, han tratado de mejorar un poco, apenas provistos de su gran sabiduría y su infinita paciencia con los pobres seres humanos.

lunes, 1 de mayo de 2017

Vivre est un plagiat

Par Claire Mazaleyrat

     Sept chapitres qui constituent autant de nouvelles s’enchevêtrent (se mezclan, se interrelacionan, se entrelazan) dans un roman vertigineux, qui joue sur la dualité et la duplicité, la fidélité et la trahison, la réalité et la fiction, l’ombre des personnages et de leur créateur, le vol et la perte d’identité. Les personnages de chaque chapitre reviennent dans les autres sous un autre point de vue, se croisent et échangent parfois des répliques qui prennent un tout autre sens dans le chapitre suivant, alors que les intrigues s’enchevêtrent (se mezclan, se interrelacionan, se entrelazan) autour de mystères métaphysiques et policiers. Des joueurs d’échecs pour lesquels la vie et un vaste plateau de jeu, un écrivain persuadé de n’avoir pas écrit son dernier roman, un journaliste qui publie un roman sous un faux nom pour dénoncer la corruption de ses collègues, et doit faire la critique de son propre livre complètement subverti par un éditeur fourbe, des déguisements médiévaux, un homme qui part en mission en Nouvelle-Zélande et se suicide dans un avion en flammes, une jeune femme sublime et désespérée à la recherche de son père, une traductrice infidèle à son mari et à son amant, sont autant de ces personnages qui tournoient dans ce récit fondé sur des jeux de miroirs.

       Le texte complet ici.

lunes, 3 de abril de 2017

La dýnamis de La Distracción

Por Roberto Elvira Mathez

       Un crítico de cine cubano sometido a extraños experimentos estéticos; dos de sus discípulos viajan a la costa Oeste de Canadá a un retiro de artistas e intelectuales; Al Rayn, un bandido en los márgenes de Laos, cae al vacío tras la búsqueda del Dragón que asesinó a su padre; reseñas de Citizen Kane, Vertigo y Barton Fink; el prólogo de un supuesto muerto vivo. Todos estos elementos circulan en la novela La Distracción de Marcelo Damiani, a merced del lector para ponerle orden. Un orden que, como dice Foucault, citando “El idioma analítico de John Wilkins” de Borges, nunca es dado y siempre es una construcción, construcción que nosotros buscaremos desarrollar distrayéndonos, como corresponde según la novela, en la génesis literaria de Damiani. 

       El texto completo acá.

domingo, 2 de abril de 2017

Introducción a la literatura I

El presente curso se propone como un espacio para estimular la lectura y la escritura a partir del contacto con textos literarios breves de diversos géneros y otros más o menos extensos como nouvelles y novelas (sin olvidar los poéticos). Se tratará de promover la reflexión en torno a la literatura y a sus relaciones con las otras artes (especialmente con el cine). Los autores trabajados serán Borges, Cortázar, Saer y Salinger, entre muchos otros más. Eventualmente también se aceptarán propuestas de los alumnos para trabajar algún texto o autor que no haya sido considerado previamente.

La cita será todos los jueves de 20 a 22 horas a partir del 20 de abril.

Informes e inscripción: Centro Cultural Ricardo Rojas (UBA).

Corrientes 2038. Teléfonos: 4954-5521 / 4954-5523

sábado, 1 de abril de 2017

Tres tristes tigres cumple 50 años

       "El número tres, el adjetivo triste y el nombre común tigre se reunen nada más que en función de dificultar la pronunciación...

Me gustaba, además, la justicia sin duda poética del didactismo un día metódico del trabalenguas, que terminó en puro juego sin sentido, y por otra parte, la inevitable connotación metafísica entre esa fiera entre todas las fieras, ese animal que es, como la liana, epítome de lo salvaje y de lo exótico, habitantes de otros trópicos, y el sentimiento de malestar difuso que se llama tristeza, el más 'literario' de los males metafísicos y el más 'humano' de los estados de ánimo animales, expresado con una palabra típicamente latina. Además de que toda mi vida me ha perturbado la temible asimetría del tres que brilla oscuramente en el bosque de la mente."

Guillermo Cabrera Infante

viernes, 3 de marzo de 2017

El sentido de la vida

Por Marcelo Damiani

       Escribí este cuento (pero quizá más importante, también lo corregí) en marzo de 1993. En esa época aún no sabía que tendría varias versiones, ni que iba a ser publicado varias veces y en varios idiomas, ni que le daría nombre a mi segunda novela. Ahora va a cumplir la misma edad que yo tenía en aquel momento: 24 años. Miles de cosas han cambiado desde entonces. Yo soy otro (¿cómo no serlo?), mi vida es otra (aunque no tanto), el mundo es otro (¿acaso podría no serlo?). Sin embargo, cuando lo releo y a veces, incluso, todavía me hace reír, sigo pensando que el texto tiene toda la razón. 

       El cuento completo acá.

jueves, 2 de marzo de 2017

Le sens de la vie

Par Marcelo Damiani

       Marianne et moi entrons dans le café au moment précis oú les lumières s´éteignent et oú Gabriel commence à jouer mon morceau préféré : Vitesse. Nous nous arrêtons sur le seuil, comme si l´atmosphère du lieu était trop dense et qu´une légère contamination de nos corps était nécessaire avant de pouvoir aller plus loin. J´ouvre et je ferme les yeux à plusiers reprises afin qu´ils s´habituent au novel éclairage. Peu à peu, les formes diffuses de Gabriel se dessinent, immuables, sur la scène. Nu, comme toujours, son corps s´amuse à fuir les ombres tandis qu´il courtise la lumière vacillante. Son mouvement, devenu un jeu désagréable, se met à répandre l´illusion d´un rythme contagieux.

viernes, 3 de febrero de 2017

Como un samurai


Muchas gracias a Francesca Regni por traducir al italiano la entrevista que le hice a Roberto Bolaño allá lejos y hace tiempo. Y claro, también a la gente del Crapula Club por publicarla.

La pueden encontrar acá.

La versión original está aquí.

jueves, 2 de febrero de 2017

El secreto de la vida


The secret of life is honesty and
 fair dealing. If you can fake
that, you`ve got it made.

Groucho Marx

miércoles, 1 de febrero de 2017

Cuando los nazis vinieron por los comunistas

Por Martin Niemöller

Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista.

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata.

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista.

Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío.

Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.

El texto original en alemán acá.

lunes, 2 de enero de 2017

Feliz cumpleaños, "Casa tomada"

Por Marcelo Damiani

       "Casa tomada", sin duda el cuento más célebre de Cortázar, acaba de cumplir 70 años. Muy bien llevados, por cierto, ya que parece escrito ayer, esa rara virtud de los clásicos. Tal vez no esté de más recordar que vio la luz en diciembre de 1946, en una oscura y casi olvidada revista literaria, "Los anales de Buenos Aires", que por cierto tenía un editor de lujo: Borges.

       El texto completo acá.

sábado, 3 de diciembre de 2016

El silencio

Por Felisberto Hernández 

       El teatro donde yo daba los conciertos también tenía poca gente y yo había invadido el silencio: lo veía agrandarse en la gran tapa negra del piano. Al silencio le gustaba escuchar música; oía hasta la última resonancia y después se quedaba pensando en lo que había escuchado. Sus opiniones tardaban. Pero cuando el silencio ya era de confianza, intervenía en la música; pasaba entre los sonidos como un gato con su gran cola negra y los dejaba llenos de intenciones.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Tower of Song

                                            Leonard Cohen

Well my friends are gone and my hair is grey
I ache in the places where I used to play
And I'm crazy for love but I'm not coming on
I'm just paying my rent every day
Oh in the Tower of Song
I said to Hank Williams: how lonely does it get?
Hank Williams hasn't answered yet
But I hear him coughing all night long
A hundred floors above me
In the Tower of Song

I was born like this, I had no choice
I was born with the gift of a golden voice
And twenty-seven angels from the Great Beyond
They tied me to this table right here
In the Tower of Song

So you can stick your little pins in that voodoo doll
I'm very sorry, baby, doesn't look like me at all
I'm standing by the window where the light is strong
Ah they don't let a woman kill you
Not in the Tower of Song

Now you can say that I've grown bitter but of this you may be sure
The rich have got their channels in the bedrooms of the poor
And there's a mighty judgment coming, but I may be wrong
You see, you hear these funny voices
In the Tower of Song

I see you standing on the other side
I don't know how the river got so wide
I loved you baby, way back when
And all the bridges are burning that we might have crossed
But I feel so close to everything that we lost
We'll never have to lose it again

Now I bid you farewell, I don't know when I'll be back
There moving us tomorrow to that tower down the track
But you'll be hearing from me baby, long after I'm gone
I'll be speaking to you sweetly
From a window in the Tower of Song

Yeah my friends are gone and my hair is gray
I ache in the places where I used to play
And I'm crazy for love but I'm not coming on
I´m just paying my rent every day
Oh in the Tower of Song.



So long, Lenny.
And thank you very
much for the show.


miércoles, 2 de noviembre de 2016

Soledad

Por Joseph Heller

       Mi problema con la soledad es que la compañía de otros nunca ha sido una cura para ella.

martes, 1 de noviembre de 2016

Problema


Por Platón

       Las cosas humanas no son dignas de ser tomadas con gran seriedad; sin embargo, hay que interesarse también en ellas; y en ello radica nuestra desgracia.

Leyes VII 803b

domingo, 2 de octubre de 2016

The only poem

                                 By Leonard Cohen

This is the only poem
I can read
I am the only one
can write it
I didn´t kill myself
when things went wrong
I didn´t turn
to drugs or teaching
I tried to sleep
but when I couldn´t sleep
I learned to write
I learned to write
what might be read
on nights like this
by one like me.

sábado, 1 de octubre de 2016

Solaris

Por Marcelo Damiani

       La trama de la historia ya es famosa. Se trata de los vanos intentos por conocer el planeta del título que no casualmente orbita un sistema binario de estrellas, y cuyo océano protoplasmático parece ser una forma de vida inteligente distinta de la humana. Allí, en la nave que pretende estudiar Solaris, el doctor Kelvin se vuelve a encontrar, una y otra y otra vez, con esposa, Rheya, que se ha suicidado allá lejos y hace tiempo. Azorado, perplejo, imposibilitado de decidir qué es lo que realmente está pasando, él la interroga: "¿Estamos vivos o muertos?". Ella le da una de las respuestas más filosóficamente sublimes que ha podido imaginar el cine del siglo XXI: "Ya
Nathascha McElhone interpretando a Rheya
no tenemos que pensar así".
       Pero ¿cómo, cómo se puede pensar de otra forma? ¿Se estará refiriendo a los mitos religiosos que prometen la vida después de la muerte, o estará hablando de espectros y fantasmas? ¿Aludirá a los muertos en vida, a la criogénesis, o a los muertos vivos de esos géneros tan de moda? ¿Se tratará de alguna referencia hermética a la doble muerte lacaniana o será simplemente una manera de insinuar la supuesta trascendencia energética de todo ser vivo? 

      El resto del texto acá.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Pensamientos

Por William James

       Hay mucha gente que cree que piensa cuando lo único que hace es reacomodar sus prejuicios.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Als die Nazis die Kommunisten holten

Martin Niemöller

Als die Nazis die Kommunisten holten,
habe ich geschwiegen;
ich war ja kein Kommunist.

Als sie die Sozialdemokraten einsperrten,
habe ich geschwiegen;
ich war ja kein Sozialdemokrat.

Als sie die Gewerkschafter holten,
habe ich nicht protestiert;
ich war ja kein Gewerkschafter.

Als sie die Juden holten,
habe ich nicht protestiert;
ich war ja kein Jude.

Als sie mich holten,
gab es keinen mehr, der protestieren konnte.

martes, 2 de agosto de 2016

Aliens, Humans & Dogs

By Jerry Seinfeld

       On my block, a lot of people walk their dogs and I always see them along with their little poop bags. This, to me, is the lowest activity in human life. Following a dog with a little scooper. Waiting for him to go so you can walk down the street with it in your bag. If aliens are watching this through telescopes, they are going to think the dogs are the leaders of the planet. If you see two life forms, one of them´s making a poop, the other one´s carrying it for him, who would you assume is in charge?
       I say, if this is where we´re at after 50,000 years of civilization, let´s just give up. I´m serious, let´s pack it in. It´s not worth it. Let´s just say the human race as an idea didn´t quite work. It seemed good at first, we worked on it for a long time, but it just didn´t pan out. We went to the moon but still somehow wound up carrying little bags of dog doody around with us. We just got mixed up somewhere. Let´s just give it over to the insects or whoever is next in line.

lunes, 1 de agosto de 2016

Poesía

                                 Por Giuseppe Ungaretti

Los días y las noches
suenan
en estos nervios míos de arpa

Vivo
de esta alegría enferma
de universo
y sufro
por no saberla
encender
en mis
palabras

El poema original acá.

sábado, 2 de julio de 2016

viernes, 1 de julio de 2016

La noche del perro


Por Francisco Tario

       Mi amo se está muriendo. Se está muriendo solo, sobre su catre duro, en esta helada buhardilla, adonde penetra la nieve. Mi amo es un poeta enfermo, joven, muy triste, y tan pálido como un cirio. Se muere así, como vivió desde que lo conozco: silenciosamente, dulcemente, sin un grito ni una protesta, temblando de frío entre las sábanas rotas. Y lo veo morir y no puedo impedirlo porque soy un perro. Si fuera un hombre, me lanzaría ahora mismo al arroyo, asaltaría al primer transeúnte que pasara, le robaría la cartera e iría corriendo a buscar a un médico. Pero soy perro, y, aunque nuestra alma es infinita, no puedo sino arrimarme al amo, mover la cola o las orejas, y mirarlo con mis ojos estúpidos, repletos de lágrimas.

       El resto del cuento acá.

viernes, 3 de junio de 2016

El presente ya fue



“Odio apasionadamente la idea de estar con los tiempos. Creo que un artista siempre debe estar fuera de sintonía con su tiempo”. 

Orson Welles

jueves, 2 de junio de 2016

El oficio de sobrevivir

Por Cesare Pavese 

       ¿Por qué el escritor no debe vivir de su trabajo de escritor? Porque entonces debería ofrecer la mercadería pedida por el mercado. No es ya libre frente a sí mismo. En cualquier momento el escritor debe poder decir: No, esto no lo escribo. Es decir, debe tener otro oficio.

martes, 3 de mayo de 2016

lunes, 2 de mayo de 2016

La vida

Por Hipócrates 

       La vida es breve, el arte es largo, la ocasión es fugaz, la experiencia es engañosa, el juicio es difícil.

domingo, 1 de mayo de 2016

Escritura

Por Salvador Elizondo 

       Escribo. Escribo que escribo. Mentalmente me veo escribir que escribo y también puedo verme ver que escribo. Me recuerdo escribiendo ya y también viéndome que escribía. Y me veo recordando que me veo escribir y me recuerdo viéndome recordar que escribía y escribo viéndome escribir que recuerdo haberme visto escribir que me veía escribir que recordaba haberme visto escribir que escribía y que escribía que escribo que escribía. También puedo imaginarme escribiendo que ya había escrito que me imaginaría escribiendo que había escrito que me imaginaba escribiendo que me veo escribir que escribo.

domingo, 3 de abril de 2016

La televisión

 

       La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural. 

Federico Fellini

sábado, 2 de abril de 2016

Vigilia

                     Por Giuseppe Ungaretti
Una entera velada
tendido al costado
de un compañero
masacrado
con su boca
desencajada
vuelta al plenilunio
con la congestión
de sus manos
penetrada
en mi silencio
he escrito
cartas llenas de amor.

No me he sentido nunca
tan
aferrado a la vida.


La versión original en italiano acá.

viernes, 1 de abril de 2016

Borges & Shakespeare

Por Marcelo Damiani

       Cuenta la leyenda (a través de Jan Kott, el gran crítico teatral polaco) que cuando se llevó a cabo el segundo congreso shakesperiano, en la mismísima ciudad de Washington, la conferencia más esperada era la de Borges: “The Riddle of Shakespeare”. ¿Cuál sería el enigma o misterio que vendría a desentrañar el erudito poeta sudamericano? Sin duda ese secreto había generado muchas de las expectativas del evento. 

         El resto de la nota acá.

jueves, 3 de marzo de 2016

Fuentes de (lo) Real: Orígenes de la identidad narrativa

Por Marcelo Damiani
& Pablo Orlando


I

       Borges siempre tuvo una relación problemática con “Hombre de la esquina rosada”. Al principio, cuando lo estaba escribiendo, no sólo tenía que ver con su calidad de poeta que se atrevía con una narrativa violenta –hecho que le hizo esconder su autoría tras un seudónimo para no ser descubierto por su madre–, sino que también con el tiempo su propia estética se fue alejando de ese criollismo exacerbado esgrimido en el cuento; por último, nunca le fue fácil digerir la fama que adquirieron esas páginas, opacando a sus grandes obras maestras. Quizá con Hombre de la esquina rosada (1961) de René Mugica pasa algo parecido. Muy pocos espectadores pudieron despegarse de su ambientación criollista, y casi nadie reparó en sus méritos metafísicos, una auténtica interpretación de todo el universo borgeano en clave cinematográfica.
       “Hombre de la esquina rosada”, a través de una primera persona anónima, cuenta el enfrentamiento entre los guapos Rosendo Juárez y Francisco Real, y las imprevistas consecuencias de ese acontecimiento fallido. La adaptación a la pantalla conservará el ambiente de compadritos, con la consiguiente ética del coraje y la estructura policial del relato. Sin embargo, el film va a girar sobre esa suerte de vacío o punto ciego a partir del cual se construía el texto original: ¿Por qué Rosendo Juárez se niega a pelear con Francisco Real?
        La película desliza las características policiales del cuento hacia el terreno fantástico con un doble movimiento. Primero, paradójicamente, acentuando las coordenadas costumbristas, situando la acción el 25 de Mayo de 1910 y ambientándola en medio de los festejos carnavalescos; y segundo, al proponer a Francisco Real como una adaptación o doble de Nicolás Fuentes, personaje fantasma por excelencia. Borges, en “Historia de Rosendo Juárez” (cuento posterior al film y en franco diálogo con él), argumentará que la negativa a pelear se debe a un reconocimiento o identificación, como si las pasiones comunes constituyesen e indiferenciaran a los contendientes, como si ambos fueran el prototipo o el ideal del cuchillero. Es así que se podría hablar de una posible reescritura de “William Wilson” de Edgar Allan Poe.
       El coqueteo con lo fantástico en la película de Mugica no sólo puede ser vista como una alusión a la totalidad del mundo borgeano, sino también como una marca intertextual que comporta una contaminación irreductible de todos los textos. De ahí la construcción y deconstrucción constante del nombre propio (Real) y de la identidad (de Fuentes devenida Real). Esto es muy evidente si repasamos la identificación de Real con Fuentes tal como se va construyendo en el transcurso narrativo de la película.
       En un primer momento sabemos que Don Carmelo es un anciano ciego que pide el indulto de Fuentes a un caudillo político. El día de la liberación, Centenario de la Revolución de Mayo, se destacan el cuerpo de un muerto y Francisco Real. El hecho de que a la salida de la prisión el guapo y Don Carmelo no se reconozcan no sólo es un indicio de lo que se revelará más tarde –Real no es Fuentes–, sino que también marca la imposibilidad de ver la diferencia entre uno y otro –tal como sucederá después.
       El primer lugar en el recorrido de Real es la que fuera la pensión de La Lujanera. Cuando la casera le pregunta si ha estado antes ahí, él responde que sí y no. Luego, su mirada recorre la habitación en un plano subjetivo, en el que el lugar del sujeto que observa permanece desplazado, vacío, listo para ser ocupado por cualquier observador. El mismo recurso, con su consiguiente efecto de reminiscencia, es utilizado en la visita que Real hace a la casa paterna de Fuentes. Con ciertas reservas, aún es fácil confundir a un guapo con otro. Recién en la escena siguiente sobrevendrá el desdoblamiento, y paradójicamente, comenzará a operarse una verdadera fusión metafísica.
       Por boca de su primo nos enteramos que Fuentes ha muerto en prisión, recordamos el cadáver visto al principio y comprendemos que el guapo al que acompañamos en el devenir del relato es otro. Mugica termina de marcar la diferencia y la relación fantasmal entre los dos guapos de la siguiente forma. Hace caminar a Real delante de una ventana cuyo vidrio duplica su imagen, como si el otro lo estuviera guiando para que avance en la dirección correcta. Después hace que se cruce con Don Carmelo y que éste lo palpe como si lo reconociera; por último, produce un azaroso encuentro con Ramón Santoro, otro de los enemigos de Fuentes: Real lo enfrenta y lo mata, y desde ese momento ya no puede evitar sentirse predestinado. Un haz de luz que se refleja en la hoja de su cuchillo y que ilumina su rostro parece confirmar tal sensación. Sin más, el guapo emprende el viaje al Sur –punto cardinal clave en la poética borgeana– y cuando irrumpe en el baile ya es el Otro. La Lujanera lo ratifica, luego de mirarlo a los ojos: “Es él”, asegura –aunque nunca lo ha visto antes–; y las palabras del propio Real ya no dejan lugar a dudas: “Yo soy Nicolás Fuentes”.


II

       El tema del doble pone en juego otro de los tópicos recurrentes en Borges, y abre una nueva relación textual: Las claves filosóficas de Schopenhauer. El pensador alemán sostenía que el mundo es una representación de una realidad subyacente a la que daba el nombre de Voluntad. El nacimiento y muerte de todo lo que existe, para él, no era otra cosa que la manifestación de esta entidad. La Voluntad es una unidad que juega a multiplicarse y a enfrentar a las formas resultantes. En el film, Fuentes y Real son la actualización de esta unidad.
       En “El encuentro” (cuento incluido en El informe de Brodie) Borges narra la historia de dos amigos que por empuñar los cuchillos de dos enemigos terminan luchando hasta darse muerte. Este procedimiento, como el de la película, pone en escena el juego de la individuación y del necesario enfrentamiento para conseguir un retorno mítico a la unidad perdida. Sólo ella es real, mientras que los individuos son imaginarios. Este es el origen de la cobardía de Rosendo Juárez, como el mismo personaje la expone en el cuento anteriormente citado. Si él se niega a pelear, no es porque quizá quiere salir del círculo político del compadrito, o sólo porque intuye que su oponente es invencible o inmortal (y acá resuena el eco de Macbeth de William Shakespeare), sino porque comprende la identidad de los opuestos, el borramiento de las diferencias, y por lo tanto, la falsedad del enfrentamiento. Se sabe títere de una fuerza superior, víctima de una farsa. Su decisión de negarse al combate es, en términos de Schopenhauer, negar la voluntad de existir. Cualquier otro continuaría con el juego. Es así que el Oriental tomará su lugar y dará muerte a Francisco Real. Tampoco es casual que el film resuelva este enfrentamiento en sombras, insinuando su carácter irreal, como si se tratara de una alusión a la caverna platónica. Sólo somos sombras pasajeras, fantasmas imaginarios con delirios de grandeza, como las imágenes que vemos o creemos ver todo el tiempo, y nadie es ni puede ser nunca real, especialmente Francisco Real.


III

       Ahora bien, la identificación de Real con Fuentes se da a través de la palabra. La voluntad deseante de Real no es más que el relato de los deseos de Fuentes. Fuentes es la fuente de Real. Y no parece haber nada que preexista a la palabra que constituye la identidad de Franciso Real. De esta forma se pone en evidencia que toda identidad es un relato, y la memoria una simple biografía, el género literario mediante el cual nos narramos nuestra historia vital. Así, siguiendo a Derrida, se puede decir que todo sujeto hablante se descubre en una irreductible secundariedad, debido a que debe extraer del campo cultural e histórico las palabras y la sintaxis de su propio relato, ya sea oral o escrito. El lugar originario, entonces, está escamoteado. No hay fuente real, dado que la palabra ya es una representación del sujeto, porque se ha generalizado el juego de la adaptación. No habría nada más allá de este juego de espejos donde no se puede diferenciar la copia del original. No somos más que el reflejo evanescente de otros reflejos que llamamos palabras, relatos, identidad.
       Hay un momento en el que encontramos esta aporía en el film. Es cuando Real acaba de matar a Santoro. La identificación con Fuentes se ha terminado de concretar al haber empuñado el cuchillo que lo posicionaba en el lugar del enemigo. Es el accionar de Real el que genera su intangible ser. Sin embargo, la luz que refleja la hoja del puñal y que ilumina su rostro parece indicar la imposibilidad de escapar a la mistificación. La metáfora es clara, literal, se podría decir que (casi) no es metáfora. La luz, tradicionalmente, es un elemento divino, y el cuchillo, en este caso, el transmisor de esa luz. Por lo tanto, el cuchillo ha venido a ocupar el lugar de la divinidad. Todo se indiferencia en el reflejo, en el puñal que refleja al cuchillero, en el cuchillero que refleja al puñal, en la luz que refleja la mítica unidad final.


IV

       Es precisamente el dispositivo del espejo al que recurre Jesús Martín Barbero cuando estudiar la importancia del rol del cine mejicano en la construcción de la identidad nacional. Su postura se basa en la interpelación que realiza dicho cine, al devolverles a los espectadores sus propias imágenes, voces y lugares. Una opción simple sería traducir ese esquema a nuestro análisis y atender a los múltiples tópicos costumbristas que presenta el cuento de Borges y la película de Mugica. Pero hacer esto sería esencializar determinada simbología, y con ello cristalizar la identidad, en lugar de priorizar el infinito proceso de su constitución.
       La identidad no es más que la aceptación de una simbología común, y así es como se configura la supuesta homogeneidad de todo grupo social que se pretende diferente de otros, como se da en la adquisición de una lengua en el caso de las identidades nacionales. En Hombre de la esquina rosada, concretamente, no se es hombre sino a partir del discurso del coraje, de la posesión de la mujer, y del acto de empuñar un cuchillo para conseguirlo todo. El rechazo de Rosendo Juárez a tomar el cuchillo que le tiende La Lujanera para defender sus posesiones lo deconstituye de su identidad masculina, y lo arroja a una diferencia que es su única opción de libertad momentánea, aunque corra el riesgo de devenir no ya en un cobarde, sino en una comadre. Este rechazo a las normas prestablecidas tiene su co-relato en el estilo levemente disnarrativo del film de Mugica, que se demora en la descripción de los festejos (fiesta que remite a la ausencia de jerarquías que posibilita todo juego) en vez de encauzar la historia de manera directa hacia el enfrentamiento final.
       Hombre de la esquina rosada, por último, nos muestra claramente que la identidad es un proceso de relación dialéctica en constante desplazamiento, un proyecto que se construye sin cesar a lo largo de nuestras vidas. Una posibilidad siempre abierta entendida como un horizonte de acción y libertad.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Le pamphlet hermétique

Par Marcelo Damiani 

       Je suis n train d`écrire l'histoire de ce radeau (que son capitaine persiste à appeler bateau) et de son éternel tropisme vers tribord. (Notre direction manifestement incohérente m`empêche d`aller droit au but). Je suis un membre insignifiant de l'équipage: Je ne fais rien, je ne me montre pas, je ne parle pas. Je fais tout pour me distinguer du capitaine: C`est mon ennemi. Faux, volubile, médiocre, le capitaine ne soupçonne pas mon existence (blottie dans le multitude informe du radeau), sans doute pris par de nombreux problèmes (qui ne sont pour lui que des passe-temps): Celui qu´il préfère, c`est sans nul doute de nourrir les requins: Sa méthode (cautionnée par l'indifférence et la cécité générales) consist à pousser du pied les indésirables qui survivent en bordure de la embarcation pour en faire l`offrande à Neptune. C`est, pretend-il, un sacrifice nécessaire. C`est, je prétends moi, un assassinat. (En outre, il aime aussi tuer les idées des autres et, quand cela ne fonctionne pas, tuer parmi les autres ceux qui ont des idées : Il n`est guère évident de montrer qu`il célèbre des criminels.)       Voler un arc et quelques flèches, m`exercer un certain temps, devenir un expert et attendre l`ocassion de lui coller quelque chose de consistant dans la bouche, telles sont quelques-unes de mes idées récurrentes. Mais je n`arrive jamais à me décider, et ce n`est pas parce que j`ai peur, non, en aucune cas, mais parce qu'il y a un vrai risque que les ignorants finissent malgré out par voir en lui un martyr. Et donc, en lieu et place, je suis sûr que cela lui vaudra une haine éternelle, mémorable, qu`il aura bien méritée. Moi, pendant ce temps, je peut continuer à écrire et à l'insulter, à imaginer en vain sa mort, tandis que nous naviguons en cercle, en plein mer, sans aucune intention de gaigner la terre ferme.

Traduit de l`espagnol par Vincent Raynaud.

martes, 2 de febrero de 2016

Désir

                                                      Par Marcelo Damiani

Chacun devrait pouvoir mourir de temps en temps

comme ça
                                      sans remords

La mort devrait être un état d'âme

partagé
                              par le corps

On a tous voulu mourir un jour

et il serait bon de pouvoir dire

                        simplement

Aujourd'hui je suis mort.


Traduit de l`espagnol par Vincent Raynaud.