“Veinte años no es nada”, dice el famoso tango “Volver”. Se
equivoca, claro, y también tiene razón. Es mucho tiempo, por un
lado, pero por otro, una vez pasado, poco queda, y tiende a nada. Tal
vez por eso dudé en hacer este posteo recordatorio, de cuando fue
publicado el libro que dio origen a este blog. Eran otros
tiempos, por supuesto, y nada hacía prever este futuro anterior que
nos tocaría vivir. No obstante, no estaría bien negar algunos de sus pequeños
logros: Valorado por gente que valoro, reseñado en diversos medios
nacionales y foráneos, traducido total o parcialmente a varias
lenguas, presentado en ciudades del país y del extranjero, publicado
en Francia e Italia, poseedor de una curiosa versión teatral, El oficio de sobrevivir me ha permitido llegar a lugares y personas que
difícilmente hubiera podido conocer de otra manera. Y seguramente aún tiene mucho más para dar de sí. Por todo ello: Feliz
cumpleaños, querido veinteañero. ¡Y salud!

